Wikipedia, conocimiento, participación, colaboración

Si eres uno de esos que a los que, en la wikipedia, le interesa más la página del historial que la de la propia entrada te puede gustar esto. Se trata de la presentación de Joaquín Rodríguez en Libre Graphics Meeting 2013 celebrada en Medialab Prado donde presenta algunas ideas sobre la investigación que realizó junto a Felipe Ortega sobre los editores de la wikipedia. La investigación está recogida en el libro El potlatch digital. Joaquín Rodríguez habla sobre la comunidad que forman los editores de la wikipedia, sobre las diferentes formas de participación y de cómo gestionan esa colaboración abierta. Insiste en que son un grupo reducido de personas, que han producido un conjunto de normas bien establecido y que esas normas rigen tanto los contenidos como las prácticas de los propios editores. También apunta dos cosas importantes: un reducido número de participantes produce la mayor parte de los contenidos; y la motivación que tienen para hacerlo es el reconocimiento de los pares.

Aprovecho para enlazar esta otra presentación en la que Felipe Ortega y el mismo Joaquín Rodríguez presntaban el libro. Son las mismas ideas presentadas más extensamente. El blog de Felipe Ortega recoge mucho material relacionado con esta investigación. Su tesis precisamente trato sobre la wikipedia y está disponible aquí.

Todo esto me interesa porque yo creo que el conocimiento es histórico y el debate en torno a la wikipedia ilustra esta historicidad como ningún otro. La cuestión no es, me parece a mí, si la wikipedia es fiable o no (que lo puede ser o no en la misma medida que cualquier otra enciclopedia), sino la nueva forma de relacionarnos con el conocimiento que representa la wikipedia y el nuevo estatus sociohistórico que tiene hoy el conocimiento.

La wikipedia también me interesa en relación a la cuestión de los grupos y comunidades y todo lo que a partir de ahí se despliega en torno a la participación y a la colaboración. Si dejamos de lado la tecnología y podemos (y sabemos) mirar un poco más allá  veremos que en estas comunidades desarrollan normas y reglas que forman el ethos de esa comunidad. Es lo que mantiene a la comunidad unida y la hace funcionar. Esto es mucho más importante que la tecnología. Además este ethos se construye desde abajo, no es un decálogo impuesto desde fuera y no hay un momento fundacional para que esas reglas y normas empiecen a circular. Están incorporadas a las prácticas. De hecho son las mismas prácticas. Todavía más. De algún modo, creo que, ese ethos queda incorporado también a los objetos y dispositivos sociotécnicos que esas comunidades producen. El ejemplo más perfecto y acabado de esto son las licencias libres para el software libre y el software abierto. Esas famosas cuatro libertades eran el ethos de la comunidad de hackers. Las licencias recogieron ese ethos en un dispositivo legal al mismo tiempo que el dispositivo sirve para hacer posible que el ethos siga manteniéndose y con él la comunidad. Los wikipedistas que se sienten parte de una comunidad tienen su propio ethos generado a través de las prácticas que llevan a cabo. Este ethos hace posible la colaboración, la participación y el sistema de recompensas  simbólicas que hace posible que un grupo de gente sostenga la wikipedia ganándole horas a su tiempo libre.

Y todavía nos párrafos más para dar un par de apuntes sobre algunas derivaciones que esto tiene en el aprendizaje. Primero: me pregunto si los cursos abiertos (verdaderamente abiertos quiero decir) no son antes que nada, antes que teorías del aprendizaje o de la enseñanza, antes que modelos de instrucción, las prácticas que estaban desarrollando gente en la red.

En segundo lugar, un apunte sobre los intentos de crear comunidades que se proponen en muchas acciones formativas para profesores. Quién no ha visto un curso cuyo objetivo era crear una comunidad de práctica para que los profesores participaran en ellas y trabajaran de forma colaborativa. En mi opinión, ese planteamiento es totalmente erróneo porque desconoce todo lo que he mencionado antes sobre el ethos de las comunidades. En los proyectos prediseñados de comunidades ese ethos está ausente. Ese grupo no tiene normas, no tiene reglas porque no tiene un sedimento de prácticas con el que generarlas y sostenerlas. No se puede hablar de aprendizaje abierto desde un campus virtual cerrado con contraseña que va a ser cancelada cuando acabe el curso, de la misma forma que no se puede crear una comunidad hablando sobre el libro de Wenger. Quizá haya que involucrar a la gente en prácticas abiertas (en red, distribuidas, horizontales, etc. ) de participación y de colaboración y dejar que esas prácticas acaben generando su propio ethos.

Propuestas de evaluación en cursos abiertos

Recopilación sobre el tema de la evaluación abierta.

  1. Diego Leal publica un borrador acerca de las actividades de evaluación de los cursos abiertos que ha diseñado y facilitado. La propuesta de Leal se basa en modelos de madurez y en una propuesta mixta de evaluación sumativa y formativa. Hay una autoevaluación que se hace a través de una rúbrica al inicio y al final del curso para ver la evolución experimentada durante el curso. Hay un producto final que es evaluado por el docente. Y también se rastrea la contribución de cada participante al grupo a través de las entradas y comentarios en blogs.
  2. Luz Pearson recoge varias formas de evaluación que ha puesto en práctica en diferentes cursos. Ofrece varios ejemplos de evaluación entre pares, plantea la dependencia que tienen los alumnos de la evaluación del docente como experto y lo más interesante es que recoge un ejercicio de evaluación del profesor por parte de los alumnos que tienen que responder en qué medida la labor del profesor ayudó a su proceso de formación. Parte importante de estas propuestas es que se orientan hacia la cohesión del grupo.
  3. Claudia Guerrero habla sobre una experiencia como alumna basada en una especie de meritocracia a partir de la evaluación entre pares. Los participantes valoran los aportes de cada uno al aprendizaje de los demás. Los docentes diseñaron un pormenorizado sistema de recuento y recompensas que iba construyendo el «karma» de cada participante. Todo ello fue implementado con una plataforma open source de preguntas y respuestas. También se aportan ejemplos en torno a preguntas y respuestas recompensados por insignias. Muy interesante.
  4. Leigh Blackall proporciona ejemplos de evaluación que ha llevado a cabo en diferentes cursos. Los ejemplos se basan en objetos de conocimiento que se hacen públicos en palataformas basadas en commons (wikiversity) y en la evaluación p2p. Todo queda documentado en la red de forma que la evaluación es transparente, verificable y demanda una alta responsabilidad  del docente y del alumno.
  5. Cathy Davidson ha escrito bastante sobre la evaluación como proceso de revisión entre pares (aquí y aquí, por ejemplo). En estas entradas cuenta algunos detalles de cómo lleva a cabo este proceso en el que se da gran libertad a los alumnos no sólo para evaluar, sino también para establecer los criterios con los que se va a evaluar. Esto me parece muy importante porque supone entregar la responsabilidad a los alumnos. A veces les damos unos criterios y les pedimos que los apliquen pensando en que están haciéndose responsables de la evaluación cuando en realidad están siendo el brazo ejecutor de lo pensado por otros.
  6. Evaluación basada en el peer review académico. Es una posibilidad para cursos basados en la creación de objetos de conocimiento y orientados a replicar las mismas prácticas que tienen lugar en las comunidades de práctica a la que pertenece la materia que se está enseñando. Por ejemplo, en un curso de ciencias sociales se trabaja en torno a un paper porque la práctica discursiva dominante en ese campo son los papers y se propone una revisión entre pares similar a la que se hace en ese campo. Se puede tomar del procedimiento de cualquier revista y adaptarlo más o menos de acuerdo a las necesidades y objetivos. Puede incluir diversas iteraciones con el fin de mejorar el producto final. En este enlace hay una detallada descripción de un proceso de revisión entre pares y varias referencias en las que se basa. Por supuesto es sólo uno de los ejemplos posibles.

Cosas en común:

  • Evaluación transparente. En muchos casos porque se hace en cursos abiertos donde todo el proceso es público y transparente. Esto implica que cualquiera puede verificar la evaluación.
  • Evaluación que involucra a todos los participantes (profesores, interesados, compañeros) en varios niveles: autoevaluación, heteroevaluación. La evaluación entre pares tiene un gran protagonismo.
  • Predominantemente es una evaluación cualitativa y formativa.
  • Microevaluación realizada a través de la valoración de microtareas de los pares. Se lleva a cabo con insignias, «karmas», etc. Los participantes acumulan «valor» otorgado por los compañeros y se puede valorar cualquier cosa (el abanico de cosas evaluables es mucho mayor que en la evaluación tradicional).

 

Diversidad en los cursos abiertos online [#tral #explorartic]

La inscripción de TRAL está en marcha y ya hay más de 70 participantes inscritos, sin que se haya todavía puesto en marcha el asunto en varias instituciones y sin que la campaña informativa de correos electrónicos se haya lanzado. Esto significa que el grueso de los participantes está por llegar. Ciertamente estamos todavía muy lejos de las cifras de participantes que puede alcanzar Coursera. De hecho nunca llegaremos a nada parecido. Nosotros mismos estamos bromeando con el término MOOC, cambiando la «m de masivo» por una «t de tiny» con lo que nos queda un TOOC.

Por otra parte esto de las cifras es muy relativo. Todos sabemos que a las cifra de inscritos hay que restarle los que abandonan, los que nunca se incorporan, los que están pero no hacen, los que pasaban por allí, etc. Siempre hay que relativizar. Los enormes números que aparecen en la prensa dicen poco o nada sobre la experiencia de aprendizaje, aunque desde luego mucho acerca del éxito del fenómeno MOOC. Por supuesto lo mismo sucedería con TRAL, aunque voy a intentar darle un par de vueltas a esto.

Más allá de una médida del éxito y del impacto de tu marca, ¿qué aporta lo masivo al aprendizaje en un curso abierto en línea? Desde mi punto de vista esto depende mucho del diseño didáctico del curso en cuestión. Por ejemplo, en un curso basado en vídeos que segmentan una clase larga, que están centrados en la transmisión de conocimientos seguidos de tests de respuesta cerrada, lo masivo no aporta nada en el sentido de que no va a tener ningún impacto en el proceso de aprendizaje de cada una de las personas por separado. Da igual que el vídeo lo vean tres, tres mil o tres millones de personas además de mí. La cosa está clara: ver y hacer el test. Es cierto que están los foros y que allí los alumnos se prestan ayuda, pero esto es marginal y no está contemplado como actividad de aprendizaje en el diseño. Como tampoco lo estan los grupos de estudio que se forman fuera de la plataforma para completar las tareas del curso, aunque en este caso la iniciativa de algunos alumnos pudiera sacar algo de provecho a estar haciendo algo con tanta gente. En las plataformas de broadcast educativo, eres tú con el contenido y el examen. Eso es todo y el número de participantes no va a alterar esa situación.

La cuestión es que lo masivo solo puede tener un impacto cualitativo si el diseño del curso está orientado hacia los participantes y no hacia los contenidos. Por ejemplo los cursos donde no hay contenidos sino más bien una serie de pretetextos en forma de lecturas o presentaciones que se usan como disparadores de la interacción entre los participantes. O los cursos que tienen como objetivo la creación de una red donde las interacciones y las conexiones son lo principal. O los cursos orientados a la creación de objetos de conocimiento que, precisamente, no van a estar llenos de contenidos hasta que no acaban. En este tipo de cursos, el número de participantes es ciertamente importante porque, primero, es necesario alcanzar una masa crítica para que las actividades tengan sentido, es decir, al proponerse como cursos vacíos, necesitan cierto número de participantes llenando de contenido el curso. En segundo lugar, lo masivo será importante en aquellos cursos con un planteamiento conectivista porque la red se hace cualitativamente mejor con la diversidad y se puede llegar a esa diversidad más fácilmente si hay un gran número de participantes. Lo masivo también determina la autonomía de cada persona ya que es necesario generar el suficiente contenido, juntar a gente con diferentes objetivos, intereses y experiencias y formar un red lo suficientemente amplía para que cualquier participante pueda tener multitud de opciones y eso le obligue a tomar decisiones aumentando así su grado de autonomía. Nada de eso cuenta en las plataformas tipo Coursera o Miríada X.

El gran problema de lo masivo es que una gran cantidad de personas haciendo cosas a través de blogs, foros, wikis, vídeos, twitter, etc. va a generar una cantidad de contenido tan grande que es imposible de abarcar para ninguno de los participantes. E, incluso, aquellos que tienen perfectamente claro que no es posible dar cuenta de todo lo que está pasando en el curso, van a sentirse sobrepasados por la complejidad. Se habla de filtrar, seleccionar, formar redes más pequeñas dentro de la red general o de crear narrativas de coherencia, pero ninguna de esas cosas te salva de la complejidad, al contrario son el resultado de enfrentarte a ella. La complejidad es uno de los desafíos más grandes que uno encuentra en este tipo de cursos, como así han señalado varias investigaciones.

¿Es la complejidad el precio a pagar por lo masivo? Doy por sentado que la complejidad es el gran desafío de este tipo de cursos, pero debemos verlo en términos cualitativos y no cuantitativos. ¿Qué aspectos cualitativos aporta lo masivo? Para mí lo que aporta es diversidad. Cierto que también complejidad y que uno está tentado de reducir la complejidad a través del diseño del curso para hacerlo más asequible, pero creo que es un error porque si reducimos la complejidad a priori, limitamos la diversidad y esto es el aspecto cualitativo más importante. En la diversidad vamos a encontrar la posibilidad de dar sentido a todo, de encontrar  a otros con nuestros mismos intereses, de encontrar las habilidades que complementan las nuestras, de hacernos las preguntas justas y aquellas que no sabíamos que necesitábamos responder, de ver puntos de vistas radicalmente diferentes a los nuestros. En definitiva, y como le oí a Jorge Wagensberg, en la diversidad y en la complejidad, vamos a encontrar respuestas a nuestras preguntas, incluso a aquellas preguntas que todavía no hemos formulado.

#explorArTIC brainstorming

Mi pequeña contribución al brainstorming que se propuso a partir de la conversación #explorArTIC. Pero antes de pasar a mis sugerencia, algunas breves puntualizaciones. Primero, no ha sido nada fácil encontrar cosas nuevas que no se hayan hecho y que puedan aportar algo a lo que ya se hace. Tal y como ahora están, los diferentes formatos de cursos abiertos funcionan más que bien y son una experiencia de la que aprender. Lo segundo es que lo que yo propongo son propuestas muy generales que no tienen en cuenta cosas como a quién va dirigidas, qué necesidades van a cubrir o los contextos en los que se van a desarrollar. Por tanto, está el peligro de que sean cosas demasiado vagas. En tercer lugar, voy a poner, en los enlaces, algunos ejemplos de cosas que he ido viendo a lo lago del tiempo. Verán que no son nada originales. Estas ideas tienen que verse como una forma de explicarme, más que como modelos ideales de lo que hay que hacer. Cuarto, me gustaría que estas ideas se tomaran como un punto de partida y no como “lo que hay que hacer”. Me gustaría que se vieran como esas primeras ideas necesarias  que se abandonaron para hacer algo mejor. En último lugar, soy consciente de que tanto Diego Leal como Luz Pearson han diseñado y conducido muchos cursos, encuentros y experiencias diferentes y yo solo conozco muy por encima todas esas experiencias. Es muy posible que lo que yo digo ya esté hecho y además esté hecho mejor.

Después del largo preámbulo, ahí van.

1. Formatos de investigación abierta.
Un grupo de personas se junta para investigar sobre las experiencias de cursos abiertos que ya se han llevado o se están llevando a cabo. Se trata de conocer bien lo que se hace, reunir datos, analizar, pensar, etc. con la idea de devolver ese conocimiento a las prácticas, de documentar en formatos académicos las experiencias y de darlas a conocer.
Este es el planteamiento general. Creo que así formulado, se corre el peligro de nunca llegar a nada. Por eso sería bueno quizás organizarse en torno a proyectos concretos y organizar el grupo de trabajo como si fuera un proyecto de aprendizaje por proyectos (tomar como una analogía). Por ejemplo: escribir un paper o preparar una comunicación para tal o cual congreso y a partir de ahí establecer un programa de tareas, fases, personas, calendario, etc.
Idealmente lo imagino como un formato con dos niveles de participación. Para un grupo de personas (los investigadores vamos a llamar) es un tarea que forma parte de su trabajo de investigación y que les reportará un beneficio en su carrera académica. Para otro grupo de personas (los no investigadores) será la oportunidad de aprender a investigar, a preparar una comunicación, a escribir un paper participando de primera mano en la experiencia de hacer una investigación, escribir un paper
¿En qué pienso cuando digo “abierto”? Una investigación en la que se documenta todo, en la que participa gente diferente con diferentes grados de implicación de acuerdo a sus competencias, que genera una documentación y unos resultados que se hacen públicos y se ponen a disposición de otros interesados. Sobre todo, si la experiencia se presenta como una oportunidad para los que quieren aprender a investigar, es una condición necesaria que se haga todo en abierto. Yo imagino a diferentes expertos trabajando en diferentes fases y enseñando una cosa concreta a los demás. Por ejemplo, en un momento dado es necesario hacer un cálculo estadístico y entonces viene alguien que sabe mucho de estadística, hace esa tarea al tiempo que enseña a los demás cómo se hace. Es un poco la idea de hacer un curso abierto  sobre cómo investigar.
Las desventajas es que se trata de un trabajo muy exigente en cuanto a grado de compromiso y tiempo, tanto al tiempo que cada uno tiene que dedicar como a la extensión en el tiempo. Una planificación ajustada y realista en torno a un proyecto modesto y plausible me parece esencial en este punto.

2. Experiencias de aprendizaje asíncronas.

Cuando hablo de experiencias de aprendizaje asíncronas estoy pensando en los minicursos de Howard Rheingold,  en los desafíos de la P2P University o en algunas de las actividades que hay en Wikieducator. La gran desventaja de estos formatos es que la interacción y el trabajo en red con otra gente que esta haciendo el curso se pierde.

Había pensado que esto pasa si se pone toda la atención en la gente que hace estas actividades asíncronas al final de la cadena. ¿Pero qué pasa si nos vamos al otro extremo? ¿Qué pasa si lo importante está en el diseño de la actividad? Pienso en un grupo de gente trabajando en el diseño de actividades para los demás. Una especie de reciprocidad ideal. El aprendizaje está en la tarea de enseñar algo a los demás. De la misma forma que una profesor diseña actividades para sus alumnos, las diseña para sus pares. Ahí uno pondría en juego sus capacidades comunicativas, sus habilidades multimediáticas, ejercitaría su competencia en la curación de contenidos y en la agregación de fuentes diversas, en su capacidad de dar sentido y coherencia, en la capacidad de filtrar. Imagino que al tener que diseñar para que otros aprendan uno está forzado a organizar y dar sentido; a verificar las fuentes de información y evaluar la calidad de los recursos; poner a prueba su pensamiento crítico y su filtro de “crap detection”; etc.
Para evitar que esto sea una mera lista de enlaces, se podrían hacer cosas como una evaluación entre pares sobre los minicursos que se preparen o hacer un minicurso para enseñar como se hace un minicurso buscando así cierta estructura común.

No estoy nada seguro de esto por varias razones: ¿no es esto lo mismo que se hace en los cursos abiertos? ¿No se hizo ya en ArTIC cuando los participantes sugerían actividades para los demás? ¿Es esto más una actividad dentro de un curso abierto que algo que pueda funcionar por separado? ¿Hay una demanda real de estos formatos asíncronos cuando internet está repleto de textos, vídeos, presentaciones, etc.?

3. Grupo de trabajo/aprendizaje.

Esto funcionaría como complemento del grupo que se dedicaría a la investigación. Hay un grupo de gente que se ha ido formando alrededor de los cursos abiertos de Diego Leal que está muy interesada en el aprendizaje, en el conectivismo, en las redes, en las nuevas formas de aprendizaje, etc. Hay un grupo de gente con intereses comunes. La cosa que es que grupos de personas con intereses comunes se han reunido desde siempre para discutir, hablar, contar, pensar, leer, etc. Es cierto también que este grupo difuso funciona ahora en la red y que hace todo eso que mencioné a través twitter, facebook y blogs. No sé si habría una posibilidad de involucrar al grupo en algo más estable. Cosas como encuentros virtuales cada cierto tiempo, preparar una especie de seminarios para el grupo, invitar a gente interesante y compartir una charla con ellos, grupos de lectura, etc. La idea aquí es bastante egoísta: voy a juntar a este grupo de personas y voy a aprender de/con ellas.
La idea es fijar una estructura más solida sobre los contactos que ya existen en la red del mismo modo que  hicimos la sesión el otro día.

(Quizá a ustedes, que son conectivistas, esto del grupo les parezca una idea aborrecible ☺).

Hasta aquí mis aportaciones. Espero que sirvan a los demás para pensar y que surjan muchas ideas diferentes. Como se dice por aquí «den que pensar y que hablar».

participar/querer/poder/colaborar

Diego Leal publicaba hace unos días una entrada reflexionando en voz alta sobre el funcionamiento de una actividad que estaba llevando a cabo. Como muchas de sus propuestas, es una actividad en abierto donde puede participar cualquier y consistía en un grupo de lectura en torno a un artículo de Stephen Downes sobre conocimiento conectivo. La actividad proponía la lectura atenta del artículo, la reflexión en blogs y la participación en sesiones sincrónicas semanales. En un determinado momento, Diego Leal se queda solo porque los participantes abandonan. Este es el contexto que da pie a sus reflexiones.

Estas reflexiones y las respuestas que se ha originado en los comentarios en el blog en twitter y en esta entrada de Luz Pearson, me han hecho pensar y he escrito unas notas que tienen un valor relativo porque yo no he estado participando en la actividad y solo la he seguido muy de lejos y no me siento autorizado a debatir con los participantes. Si me decido a publicarlas es porque me han hecho pensar en cosas que a mí mismo me preocupan y he querido conservar estos pensamientos. Valen, por tanto, más como pensamiento en voz alta que como aportación al debate.

Por supuesto, estas notas no son una evaluación del curso, de los participantes ni del facilitador y hay mucho información que desconozco por lo que, quizá, muchas de las cosas que he escrito no sean muy pertinentes. Insisto en que no habría que tomarlas como un intento de solucionar posibles problemas.

Tiempo

Todo el mundo coincide en el factor tiempo. No hay tiempo. Por más que nos pese, no podemos llegar a todo: trabajo(s), familia, descanso, ocio…

Por otra parte, todos estamos convencidos de lo importante que es la formación. Mejorar la capacitación, aprender en el trabajo, la formación continua, mejorar la fuerza de trabajo, aumentar el capital humano, etc. De hecho los sistemas educativos más exitosos del mundo cuentan con programas de formación continua de sus profesores que son claves en el éxito. Si todo eso es aceptado por todo el mundo, ¿por qué no se reserva un tiempo para que los profesores se formen? Si los profesores tienen que valorizarse en tanto que fuerza de trabajo por qué no recompensar esa valorización.

He visto “resistencia” a la formación en muchos profesores por diversas razones: falta de tiempo, pésimas condiciones laborales, formarse además de trabajar y no mientras se trabaja, falta de recompensas, etc. Comparto muchas de ellas e, incluso, me sorprende que no haya todavía más resistencia a la formación.

Prácticas

Muchos de los comentarios de los participantes que he podido leer hablan de comunidades de aprendizaje y comunidades de práctica. Creo que estas comunidades funcionan mejor si se construyen en torno a “prácticas” que si se construyen sobre lo puramente “conceptual”. Este grupo de #Explorartic es más bien una profundización teórica y conceptual que una serie de actividades en torno a “prácticas” (compartirlas, aplicarlas, revisarlas, replicarlas, inventarlas…).

 Creo que las barreras que pone la densidad conceptual del texto de Downes son difíciles de franquear. Yo me sorprendí cuando vi esa lectura propuesta y me dije a mí mismo “va a estar bien ver cómo se las arreglan con eso”. El interés en este tipo de discusiones es muy muy limitado. Esto reduce la cantidad de gente que se va a registrar en el grupo, aumenta las posibilidades de abandono y dificulta los aportes. Un texto como el de Downes y la elaboración conceptual que requiere, hay que reconocerlo, no son los mejores aliados para reclutar un gran número de participantes. No es lo mismo ver una presentación en slideshow donde aparece cinco veces la palabra conectivismo que leer el artículo de Downes o, incluso, el libro de Siemens. Es cierto que no hay tiempo, es cierto que requiere de conocimientos previos que no todo el mundo tiene y, también, es cierto que somos perezosos. No hay más que ver lo que le esta pasando al conectivismo que se ha convertido en una buzzword y la falta de rigor, de perspectiva crítica y de “alegría” con la que se usa espantan. ¿Cuántos se tomaron la molestia de leer los artículos filosóficos de Downes o el libro de Siemens?

En los mismitos MOOCs sobre conectivismo estamos viendo esto. El grupo central de gente que está participando de una forma activa edición tras edición es muy reducido y está compuesto por académicos interesados en investigar sobre los MOOCs. Es algo endogámico y autorreflexivo. No han podido salir de ese círculo. Luego hay un montón de gente que repite palabras vacías sin rigor alguno.

Ahora bien, me quedo pensando en si es posible plantear algo que ayude a solventar estas dificultades conceptuales, de tiempo y de esfuerzo. Un diseño hecho no a pesar de las dificultades, sino para superarlas. Me digo “tiene que ser posible”. Pero ¿cómo?

Colaboración y autonomía

El diseño de #explorartic se presenta como un espacio de colaboración. Colaboración en un sentido amplío, sin ninguna definición técnica. Al mismo tiempo se construye sobre y se fomenta la autonomía de cada participante: puede participar todo el que quiera (es abierto), puede participar de la forma que quiera (activo o pasivo; mucho o poco; escribiendo o grabando un audio; hablando en las sesiones sincrónicas o simplemente escuchándolas al día siguiente; etc.). Entonces entre la necesidad de colaborar y el ejercicio de esta autonomía hay que buscar un equilibrio que funcione como el nivel de compromiso mínimo necesario para mantener el espacio de colaboración en marcha. Hay que comprometerse hasta cierto nivel y ser capaz de mantenerlo. Este compromiso podría venir dado por las reglas del curso, por la obligación que impone la institución, por ser un requisito exigido por el facilitador o, también, podría formar parte del mismo diseño colaborativo del curso. Es decir los participantes siendo realistas y honestos deberían llegar a un acuerdo para seguir adelante. Ese acuerdo debería tener consecuencias en el diseño mismo de la actividad.

Granulidad

La granulidad es un fenómeno ampliamente documentado y bien estudiado en estos espacios de colaboración en red y consiste en los diferentes grados de participación que existen. Se sabe que un pequeño número de personas hace la mayor parte del trabajo y que un gran número de personas realizan pequeñas tareas o incluso miran sin participar en absoluto. La granulidad no es ni buena, ni mala. Todas las aportaciones son valiosas y todas contribuyen al resultado final. ¿Cómo determinar ese núcleo de participación intensa y activa? ¿Cómo alcanzarlo?

Cuando se diseña algo como #explorartic se debe contar con la granulidad muy en serio en el sentido de que va a estar ahí, se va a dar y hay que lidiar con este fenómeno. Además la granulidad es consecuencia de la misma naturaleza de la actividad. Digamos que viene dada por ser una actividad abierta a la participación de cualquiera, no reglada ni certificada y basada en la autonomía del participante.

Teniendo en cuenta esto, mis preguntas son si es posible diseñar espacios de colaboración en red a partir de la granulidad o si esta siempre se va a presentar como algo que va a minar el éxito de la actividad y si es posible diseñar una actividad que funcione para los más variados niveles de participación sin que se resienta y ofreciendo oportunidades de aprendizaje a todos los participantes.

Educación abierta

Justo comienza el curso abierto Introduction to openness in education de David Wiley. En palabras de Wiley  «this course provides a broad overview of the ways in which openness impacts many areas of education – curriculum, instruction, learning, policy, technology, research, and finance».

El curso no tiene un sílabo tradicional. Está organizado en torno a ejes temáticos y a varios recursos asociados a cada uno de ellos. En lugar de tareas, se presentan una serie de desafíos clasificados en diferentes niveles de profundización y dificultad. La evaluación sigue el sistema de insignias. Como en otros cursos abiertos se invita a los participantes a usar un blog  y compartirlo con los demás participantes del curso.

Voy a seguir el curso de una forma personalizada lo que significa que:

  • voy a elegir el nivel menos inicial que consiste en la consulta de todos los recursos y en escribir una entrada explicando lo aprendido. En función de mi tiempo, quizá realice algunas actividades parciales de otros niveles como por ejemplo la de añadir otros recursos a cada tema y escribir sobre qué aportan a la discusión.
  • voy a publicar en español. Esto sorprenderá a mucha gente ya que limita las posibilidades de interacción y me priva de la interacción que, sin duda, es uno de los puntos más interesantes de un curso de este tipo. Como no podría expresarme en esa lengua y mi participación ya se ve lastrada por este hecho desde el principio, he decidido tomarme el curso como un repaso individual por los diferentes temas que ha propuesto Wiley. Soy perfectamente consciente de todo lo que pierdo, pero creo que me puede merecer la pena seguir adelante con mi planteamiento. En cualquier caso, esto me servirá para ver hasta qué punto este tipo de participación es interesante o no en un curso de este tipo.
  • me gustaría realizar, como una suerte de proyecto final de curso, el desafío para «evangelistas de la educación abierta» que consiste en presentar un proyecto de educación abiertaa un miembro de una institución educativa preparando una argumentación para convencerlo de su adopción.
  • voy a usar este mismo blog para cualquier cosa que publiqué relacionada con el curso y todo estará archivado en la categoría «ioe12» que además es el hashtag del curso.

Durante un tiempo estuve pensando en la idea de formar una especie de «grupo de estudio  en español» para seguir el curso, es decir, juntar a gente que estuviera en la misma situación que yo o en cualquier otra y deseará hacer el curso «en español». La cosa sería  encontrar algún tipo de espacio de encuentro, ponernos de acuerdo en cómo personalizar el curso (desafíos, nivel, tareas alternativas, etc.) y alcanzar un compromiso de participación. Esta fue mi idea. No creo que haya gente interesada en ella, pero si le interesa a alguien puede escribir un comentario con sus impresiones y yo le contestaré encantado. Quizá todavía no sea tarde. Si deseas seguir mis entradas en este curso puedes suscribirte a este feed.

Radio Reaprender: participación abierta

El 20 de diciembre estuve con Diego Leal y Andrés Chiappe en el programa de Radio Reaprender dedicado a la participación abierta. Esta forma de participación consiste en seguir cursos abiertos en línea de forma libre y gratuita sin recibir a cambio certificación o retroalimentación de un tutor. Intenté aportar mi experiencia como participante con diferentes grados de implicación que van desde la implicación total como si de un alumno formal se tratase a ser un mero visitante que de tanto en tanto consulta algún recurso.

Fue más de hora y media de charla, donde intentamos definir en qué consiste la participación abierta, qué desafíos plantea al tutor, a los alumnos que siguen el curso en modalidad formal o al propio diseño del curso y planteamos diferentes maneras de participación abierta de acuerdo al grado de participación y de actividad que desarrolla el alumno. Es cursioso que, a pesar de que un participante en modalidad abierta no es evaluado ni recibe certificación, hablamos sobre la relación que todavía se plantea entre la evaluación y certificación y este tipo de participación. En la segunda parte, la conversación se fue hacia las competencias que se necesitan para particpar en uno de estos cursos y a la cuestión del control. Más concretamente a los desafíos que ofrecer un curso abierto presenta a las instituciones, a los tutores y a las culturas de aprendizaje más tradicionales. Aquí se puede leer una descripción de los temas tratados con indicaciones de tiempo y se puede descargar siguiendo este enlace.

Como pueden suponer, hay muchos más temas porque la conversación se fue abriendo y ramificando en mil direcciones diferentes y quedaron abiertos muchos interrogantes. Quizá se pueda volver sobre algunos de ellos en próximos programas.

Aprovecho para dar las gracias a Diego Leal por la invitación y para recomendar a todo el mundo interesado en el aprendizjae abierto, en las experiencias educativas innovadoras y en el aprendizaje sin más, los programas de Radio Reaprender que se pueden oír en directo al tiempo que se participa en el chat, descargar desde la web o suscribirse mediante RSS o iTunes.