El Aprendizaje Servicio según Robert Bringle

​Notasde la sesión impartida por Robert Bringle el 4 de octubre del 2017 en la Universidad San Jorge.

Robert Bringle repasó diferentes aspectos del ApS. Desde las razones que apoyan el empleo del ApS en las aulas hasta cuestiones de definición pasando por dos aspectos clave como son la reflexión y la evaluación. También aportó ideas sobre el ApS dentro del marco general de la educación cívica o educación para la ciudadanía.

Bringle señaló que cuando imaginamos cómo es el tipo de enseñanza ideal surgen una serie de características que podemos encontrar como elementos definitorios del ApS o que este enfoque hace realidad. Por lo tanto, la justificación principal para hacer ApS es que se trata de una buena forma de enseñanza y aprendizaje. Entre las características que señaló destacan:

·        Aprendizaje activo

·        Feedback continuo

·        Colaboración y trabajo en equipo no solo entre los alumnos sino con actores fuera del aula y la institución

·        Cognitive apprenticeship: mentoría, coaching, transferencia de conocimiento a la realidad, etc.

·        Aplicación práctica que implica trabajar con problemas reales y resolverlos para tener impacto en la realidad con una red de seguridad que protege a los alumnos cuando están en riesgo de cometer grandes fallos.

El ApS se solapa parcialmente con un conjunto de prácticas educativas o no que combinan de diferente forma el trabajo fuera del aula, el servicio social y la educación experiencial. Ofreció una larga lista de conceptos y términos que gravitan en torno al ApS y que es necesario precisar para tener una idea clara de qué es el ApS. Entre ellos nombró la educación cívica o ciudadana, el voluntariado, el trabajo comunitario, la investigación acción, diferentes modalidades de investigación comunitaria e investigación participativa/participada, servicio público, servicio en comunidades profesionales, etc. Sin bien es cierto que esta larga lista de términos añade confusión al ApS, se pueden usar también para llegar a un definición del ApS a partir de los elementos que aparecen repetidos en la lista. Estos elementos son la enseñanza, la comunidad, el servicio y la investigación. Diferentes combinaciones de estos elementos dan como resultado diferentes enfoques. A partir de este diagrama, Bringle nos da la clave para definir el ApS. Si nos fijamos en los elementos que quedan involucrados en el ApS vemos que los elementos que lo componen son la enseñanza, el servicio y la comunidad. Por tanto se podría decir, según Bringle, que el ApS es un enfoque de enseñanza articulado a través de un servicio a la comunidad.

Más concretamente, el ApS es un enfoque en el que los alumnos identifican y organizan un servicio que beneficia a la comunidad donde se reflexiona a partir de la experiencia vivida para profundizar en la comprensión de los contenidos del curso, de la disciplina o de determinados valores personales y sociales. El objetivo del aprendizaje son los mismos contenidos recogidos en el currículo/programa del curso y recibe una calificación del mismo modo que cualquier otra actividad de aprendizaje.

Un aspecto sobre el que Bringle insistió mucho es que es un enfoque centrado en el alumno y en el aprendizaje y no en el profesor y en la enseñanza. Más que transmitir conocimientos se busca crear las condiciones de una experiencia a partir de la cual aprender. El profesor no es el sabio (sage on the stage) que transmite su conocimiento, sino el guía en el proceso personal del alumno (guide on the side).

Sobre la dimensión social del ApS, Bringle expuso sus ideas acerca de la necesidad de una educación cívica y de un compromiso social no sólo en la educación primaria o secundaria sino también universitaria. Para él no sólo somos personas con una profesión o parte de una disciplina del conocimiento, sino que somos parte de una sociedad y por tanto la educación tiene que tener en cuenta ese hecho. Ideas sobre responsabilidad social, sobre compromiso democrático, sobre valores o justicia social son importantes en este sentido. De modo general habló de una educación democrática entendida como inclusión, participación y justicia.

A continuación trató la cuestión de la reflexión. En primer lugar señaló la importancia y la necesidad de la reflexión para que se produzca aprendizaje y para trascender los aspectos más básicos del servicio realizado. Comentó el modelo “DEAL” de Clayton:

·        Describe

·        Examine

·        Articulate Learning. Articular el aprendizaje implica transformar la experiencia mediante la reflexión que, por ejemplo, puede estar guiada por preguntas como “qué aprendí y cómo lo hice”; “cuál es la importancia de esos aprendizajes”; “cómo usaré esos aprendizajes”.

Otra indicación para programar actividades de reflexión fue la de usar los verbos de las categorías “sintetizar” y “evaluar” de la taxonomía de Bloom que son las categorías que se corresponden con las actividades cognitivas más avanzadas y dan lugar a un aprendizaje más profundo.

El último bloque, ofreció algunas ideas sobre la evaluación. Presentó la idea de que la evaluación en el ApS es multifocal y que debe involucrar a todos los participantes en un proyecto. Esto implica una gran cantidad y fuentes de datos de diferente tipo. Entre los diferentes métodos de recoger evidencias se encuentran el análisis de productos de los alumnos, los focus group, las encuestas, las presentaciones, las observaciones, los portafolios de los alumnos, el análisis de las calificaciones, los informes de los agentes sociales, etc. Distinguió entre evidencias indirectas (proporcionadas por los propios alumnos) como diarios o co-evaluaciones y directas (demostradas) como los exámenes, las rúbricas o las observaciones.

Para cerrar indicó la necesidad de que las instituciones educativas apoyen el ApS y señaló algunas medidas que se podían tomar en este sentido. Habló de formación para los profesores, de labor de mediación entre entidades y profesores, de tener oficinas de ApS que realicen diferentes tipos de labores, de nombrar a expertos en ApS que puedan hacer “coaching” de otros colegas, etc.

 

[1st HEIRRI Conference] Valoración

Apuntes personales sobre lo visto en la 1st HEIRRI Conference.

Las propuestas no siempre estaban relacionadas con el enfoque RRI aunque, claro, si compartían algún punto en común. Por ejemplo, hubo muchas experiencias que trataron asuntos relativos a la ética en la investigación. Sin embargo, lo hacían desde un punto de vista metodológico o tratando el tema de la integridad en la investigación. La pregunta que queda pendiente era qué aporta el enfoque RRI a esas experiencias y si se podían haber realizado sin este enfoque, esto es, cuál es el valor añadido del enfoque RRI.  Si el enfoque RRI trata de temas que también que están descritos en los procedimientos metodológicos de buenas prácticas en investigación o que cubren los comités de ética qué sentido tiene desarrollar un nuevo marco conceptual.

Esto abre la gran cuestión del día: qué es RRI. A partir de las experiencias se tenía la sensación de que todo era RRI y de que todo podrá llegar a serlo. Quedó clara la necesidad de una definición rigurosa y de un marco conceptual que sirva como herramienta de evaluación y guía para el desarrollo de prácticas RRI.

Se señaló que el modelo está en sus primeros momentos y todavía arrastra cierta indefinición. Esto añadido a la apuesta por la participación y la colaboración con múltiples actores y a la capacidad de cambio y adaptación quizá implique necesariamente una flexibilidad que hace difícil alcanzar esa definición rigurosa. Uno de los retos será concretar el modelo sin bloquear las características de apertura, participación y adaptabilidad del enfoque.

El enfoque RRI es, según la propia definición que se puede leer en la web HEIRRI, una propuesta radical de innovación lo cual exige una apuesta decida en las instituciones y cambios necesarios para la implementación. Una cuestión por determinar será ver hasta qué punto las instituciones están comprometidas con y preparadas para esa innovación radical.

No directamente relacionado con el tema de la conferencia, tuve oportunidad de conocer dos experiencias de universidades que pueden ser interesantes. La primera es el centro de aprendizaje basado en problemas de la Universidad de Aalborg. La PBL Academy es un centro en colaboración con la UNESCO dedicado al PBL y que aprovecha todo el conocimiento generado por el modelo de integración del PBL en la universidad de Aalborg iniciado en los años 70.  Lo importante es que la universidad tiene un modelo y no son sólo iniciativas individuales, episódicas y aisladas. Esto hace posible que no sólo se pueda desarrollar un modelo pedagógico planificado, intencional y sistemático sino, y esto es lo que más me llamó la atención, que les permite evaluar las experiencias, tener un marco de referencia para diseñar cursos, contenidos, sistemas de evaluación, currículos, espacios de aprendizaje, docencia, etc. y, especialmente, producir conocimiento de calidad sobre el PBL que pueden aprovechar para retroalimentar su propio modelo y contribuir, de forma general, al conocimiento de este enfoque.

La segunda experiencia es la red de ApS de la Universidad Rovira y Virgili que reúne a profesores de toda la universidad interesados en el ApS y que colaboran para la integración del enfoque en su enseñanza. La red supone la coordinación de los esfuerzos y aportaciones de diferentes profesores en el desarrollo del ApS en la institución e incluye un banco de experiencias, actividades de formación y recursos. Como en el caso anterior supone una planificación y sistematización de un modelo docente que, a largo plazo, generará conocimiento que podrá ser usado para mejorar su implementación.

Finalmente quiero destacar dos proyectos no académicos que tienen en común estar centrados en la participación de la ciudadanía en actividades de investigación e innovación. El primero de ellos es  el Sparks Project que fomenta la participación a través de exposiciones por toda Europa donde tienen lugar diferentes actividades participativas. Han hecho un buen trabajo para lograr un herramienta de evaluación de proyectos. El segundo de ellos es el Living Knowledge es una red de personas que trabajan como mediadores entre la sociedad y el mundo de la investigación. Son los responsables de los Science Shops que desarrollan investigación que en respuesta a las demandas de la sociedad civil. y de RRI Toolkit, una caja de herramientas para la participación de la ciudadanía en los procesos de investigación.