Historias de aprendizaje

Acaba de publicarse un artículo en el que estuve trabajando, con otros compañeros de EAFIT, durante el curso pasado. El artículo trataba de identificar los aprendizajes realizados por un grupo de profesores de educación media que participaron en un curso sobre competencias del siglo XXI, es decir, el fin último era evaluar el curso. Si bien contábamos con un gran número de indicadores cuantitativos de proceso y resultados, apenas contábamos con información sobre el impacto del curso en las aulas de los docentes. El reto estaba en encontrar una metodología capaz de identificar esos cambios. El carácter exploratorio y tentativo nos hizo probar con una metodología cualitativa que recogiera el máximo de información posible para después analizarla con la esperanza de poder continuar desde ahí. A través de narrativas construidas con la ayuda de una entrevista pudimos definir una unidad de análisis, identificarla en los relatos de los profesores y seguirle la pista en varios contextos. De esta forma se pudo establecer una “evidencia” con la que evaluar el curso. Además de eso, las narraciones dejaron clara la importancia de las prácticas por encima de los conceptos y de lo expermientado por encima de lo recibido como información descontextualizada. Igualmente constatámos de qué forma los alumnos reconfiguran los contenidos recibidos y los usan para otras cosas diferentes.

En lo personal, y con todos los defectos que seguro tiene, este trabajó ha significado un gran paso adelante. En el proceso de la investigación llegué a conceptos como el de “práctica”, “trayectoria de aprendizaje”, “sistema de práctica” o “evidencia” que permiten un nuevo entendimiento de la labor docente y de cómo afrontar su análisis sin echar mano de abtracciones teóricas que no necesariamente tienen por qué ser lo que está teniendo lugar. En último término hablar de prácticas permite eludir el problema de la “caja negra” en el aprendizaje de una forma muy fácil: por qué interesarnos por lo que saben los profesores si podemos analizar lo que hacen.

El resumen es este:

En programas complejos de formación de profesores es difícil mostrar resultados positivos en un corto período de tiempo debido a su duración, cantidad de participantes u otras condiciones. La evaluación de impacto de un programa precisa de información de calidad que no siempre es posible recoger o que requiere períodos de tiempo más largos. Sin embargo, los gestores y responsables de los programas quieren ver cambios a corto plazo o necesitan mostrar resultados para justificar inversiones.

Tratando de atender estas dificultades y a partir del modelo de promoción y evaluación de la creación de valor de Wenger, Trayner y de Laat, encontramos que las historias de aprendizaje recogidas en entrevistas con profesores y analizadas con técnicas cualitativas, sirven para documentar cambios en sus prácticas como consecuencia de su paso por un programa de formación.

Este trabajo explora la forma en la que estas historias reflejan trayectorias de aprendizaje, dan cuenta de la apropiación de contenidos y el desarrollo de habilidades y evidencian cambios en las prácticas cotidianas dentro de las instituciones. También sugiere vías para que este enfoque cualitativo sirva de complemento a otro tipo de evaluaciones.

Los datos de la referencia son estos:

Jiménez Sánchez, D., Leal Fonseca, D., & Palacios Campillo, Z. (2015). Historias de aprendizaje: Narratividad, evaluación y formación de profesores. Revista Internacional de Evaluacion y Medicion de la Calidad Educativa, 2(2), 111-125.

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