Winer: espacios de aprendizaje #cidui2018

CIDUI 2018

Laura Winer

Working from the outside in: changing spaces to change actions

Mis notas de la conferencia plenaria.

Los espacios pueden influir los comportamientos y, a la hora de generar cambio, las intervenciones en los espacios pueden ser más efectivas que otras acciones.

¿Pero de verdad pueden los espacios influir en los comportamientos? Según Winer no tenemos que pensarlo como una influencia directa y unidireccional ni como una imposición rígida. No hablamos de coerción. Los espacios ofrecen opciones a los usuarios, por tanto se trata de ofrecer unas determinadas opciones a través del diseño para que, en última instancia, sean los usuarios los que tengan la oportunidad de elegir. A esto lo llama crear arquitecturas de la opción. Es decir: se pueden ofrecer opciones orientadas en una dirección determinada que puedan producir los cambios deseados. En palabras más técnicas, a través del diseño se trata de construir arquitecturas de la elección que “inciten” al cambio ofreciendo nuevas affordances que, previamente a la intervención del diseño, no estaban disponibles para los participantes.

Por tanto, poner nuevas opciones a disposición de los participantes y “empujarlos” (nudge) hacia ellas. El planteamiento se basa en investigaciones surgidas desde la economía del comportamiento, el pensamiento de diseño y la psicología ecológica en la línea de Gibson. Mencionó libros como Nudge de Thale y Sunstein, The Design of Everyday Things de Norman y de The ecological approach to visual perception de Gibson.

A la hora de traducir esto al diseño concreto de espacios de aprendizaje se parte de sólidas evidencias de donde se extraen principios pedagógicos que luego se traducen a principios de diseño que se incorporan a los espacios concretos. Una vez que estos principios han sido embebidos en los espacios físicos, el profesor cuenta con varias opciones a su alcance para enseñar de una determinada manera. Los principios didácticos que sigue la Universidad e McGill tienen que ver con el aprendizaje activo, el aprendizaje profundo y el “engagement” del alumno con el aprendizaje (más información aquí). Por ejemplo, una de las claves del aprendizaje activo es la interacción del alumno con otros compañeros y con el profesor y esa clave se incorpora al aula construida colocando a los alumnos en grupo y con múltiples pantallas y pizarras en todas las paredes en las que, además, se puede proyectar desde múltiples dispositivos. 

¿Esto funciona? Wiener presenta algunos datos de la satisfacción de los alumnos y profesores y argumenta que los administradores están satisfechos porque siguen financiando la construcción de nuevos espacios con estas características. La pregunta por un impacto positivo en el aprendizaje queda en el aire. 

Finalmente, Wiener da algunas claves como son la participación de todas las partes interesadas en los procesos de diseño y en la toma de decisiones y un buen análisis de la situación inicial para trabajar a partir de las necesidades reales. 

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