Nuevos espacios de aprendizaje en bibliotecas universitarias #cidui2018

Un pequeño resumen de una de las dos comunicaciones que presenté con otros colegas en el CIDUI 2018.

Nuevos espacios de aprendizaje en bibliotecas universitarias.
Un proyecto de innovación vinculado a la construcción del nuevo “Edificio de estudiantes de la Universidad San Jorge

 

Los espacios de aprendizaje han dejado de ser meros contenedores físicos para convertirse en objetos de diseño que interactúan con las personas que los habitan de múltiples formas y que además aglutinan y entrelazan las capas analógicas y virtuales de nuestra vida. Hoy sabemos que los espacios influyen en las acciones que tienen lugar en ellos a través de diferentes operaciones. 

En el curso 2015-2016, el Consejo rector y el Patronato de la Universidad San Jorge aprobaron la construcción de un nuevo edificio destinado a albergar la biblioteca y los servicios a los estudiantes antes dispersos por el campus. La construcción del nuevo edificio se convirtió en una oportunidad para desarrollar un proyecto de innovación que involucró a diferentes agentes dentro de la universidad. 

En la primera fase, la de diseño, se llevó a cabo un proceso de investigación de la literatura existente sobre espacios de aprendizaje y otro de recopilación de buenas prácticas y de benchmarking. De aquí resultó un documento con principios que debían servir de marco al diseño de los espacios proyectados: una biblioteca con depósito y puestos de lectura y otros espacio informal de aprendizaje y socialización. Esto además fue acompañado de un proceso de consulta a todos losa gentes involucrados y potencias destinatarios de los espacios, incluidos los alumnos. Sus necesidades y puntos de vista fueron incluidos también en ese documento marco.

Una vez acabada la fase de construcción, y pasado un año de la inauguración se realizó un proceso de evaluación con diferentes instrumentos. Se midió el uso del nuevo espacio a través del número de visitantes y la satisfacción de profesores y alumnos a través de encuestas. En tercer lugar, se midió la calidad del nuevo espacio mediante la Learning Space Rating Sistema (LSRR) desarrollado por Educause. La parte más sustancial de la comunicación recoge los datos de este proceso de evaluación.

Los resultados son bastante satisfactorios en todos los aspectos. El número de visitantes y usuarios se ha multiplicado, la satisfacción es muy alta, con un incremento sostenido en todos los indicadores en comparación con la misma situación antes de la construcción del nuevo espacio y la puntuación en la rúbrica de Educause es también muy buena. Este buen resultado corrobora los elementos recogidos en el marco que sirvió de guía al diseño.

Además de estos datos cuantitativos, dos cosas destacan. En primer lugar la importancia del proceso de consulta a la hora de involucrar a diferentes agentes, incluidos -como ya dije- a los alumnos. En segundo lugar, el proceso de evaluación ha sido un proceso de aprendizaje para los diferentes departamentos universitarios que han tomado parte en él. Además del ejercicio de calificación nos ha obligado a documentar todos los ítems recogidos en la rúbrica y eso nos ha obligado a revisar todo el trabajo e identificar los elementos que todavía pueden ser mejorados.

Algunas imágenes del edificio aquí.

 

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