Un taller de design thinking con estudiantes de secundaria

Hace unos días alumnos se ESO visitaron el campus y tuve la oportunidad de desarrollar con ellos una actividad basada en los principios del design thinking (DT).

Primero un poco de contexto para que lo demás se entendible. Tenía un gran condicionante y es que sólo tenía con 90 minutos. El tiempo determinó  el diseño y el desarrollo. Decidí centrarme en las primeras fases: identificar problemas concretas dado un tema y un marco que yo había establecido; señalar posibles causas para que fuera factible pensar en soluciones concretas; y, por último, proponer ideas que pudieran solucionar los problemas dentro del marco que propuse a los asistentes. A pesar de las limitaciones, me parece que pasaron algunas cosas interesantes que merece la pena compartir como punto de partida para futuras exploraciones.

Estábamos trabajando sobre redes sociales digitales (RRSS) y mi propuesta fue pensar cómo podríamos conseguir que el uso que hacemos de las RRSS fuera seguro, útil y satisfactorio para los usuarios. Les puse el ejemplo del ciberacoso y eso me ayudó a que vieran muy rápido qué teníamos entre manos. Elegí varios temas generales para que, dentro del marco general, identificaran problemas y sus causas. El objetivo era generar una cantidad suficiente de ideas para no quedarnos con la mente en blanco y que todo el mundo pudiera participar partiendo desde su propia experiencia.  Como marca la tradición, todos debían usar postits para todo. Y estas algunas cosas que llamaron mi atención:
– Uno escribiendo, algunos dictando y muchos mirando. Primera intervención: repartir postits a cada uno y obligarlos a que escribieran sus propias ideas. De lo contrario, con tan poco tiempo, llegaríamos al final sin ideas. Por otra parte se corre el riesgo que una inmensa mayoría no aporte nada y acabe siendo la actividad de unos pocos, muy pocos. Los postits sirven justamente para eso, pero si no insistes y reconduces (en realidad, si no los obligas) vuelven al formato uno (hace)/muchos (miran). Lección: no basta con formar grupos; hay que diseñar para que no sea posible no estar haciendo algo.
– Los roles están incorporados en sus prácticas y viajan con ellos. En cada grupo hay alguien que dirige a los demás, que da instrucciones, que corrije a sus compañeros, que escribe y pega los postits en las paredes o los cambia de sitio si lo cree necesario. Los chicos llevan sus prácticas consigo y son muy visibles en el trabajo en grupo. Lección: si quieres que esto cambie, hay que diseñarlo. Que hable el que nunca habla y que escriba el que nunca escribe; tener mecanismos de toma de decisiones alternativos al consenso para evitar que siempre dominen los mismos; etc.
– “¿Está bien así?” Pregunta típica. Pero, claro, imposible de responder. Estamos generando ideas. ¿Cómo voy a saber si está bien o no? Sé perfectamente que no preguntan eso, que están confirmando si están siguiendo las instrucciones, si es así como se espera que trabajen. Quieren eliminar su inseguridad y estar seguros de que van por el buen camino. Los alumnos insisten enseñándote su postit: “¿pero es así? Lección: trabajando un verdadero problema no hay una solución ya establecida y es imposible decidir si lo que plantean está bien. La pregunta no tiene sentido. Estamos en/a otra cosa.

– El tiempo empezó siendo una severa limitación y acabó convertido en un aliado. Trabajar a este ritmo fue estresante para mí que intentaba, por todos los medios, no quedarme a la mitad (o peor, en la primera actividad), pero al final resultó que funcionó y que esos períodos tan intensos y breves incluso ayudaron a que los niños no se dispersarán.

– Objetos. Como ya sé desde hace tiempo: los objetos importan. E importan, además, mucho. Son esenciales en el diseño porque son vectores que orientan las prácticas. Esto es: ayudan a que la gente haga lo que tú quieres. ¿Yo quiero que se generen muchas ideas? Pongo a cada persona con un taco de postits. ¿Quiero que no pierdan tiempo? Uso un cronómetro. ¿Quiero que las ideas se compartan y todos trabajen con las de los demás? Pongo un papel en la pared para ir pegando los postits. ¿Quiero que tengan claro cuáles son las consecuencias y cuáles las causas? USo postits de dos colores y, llegado el caso, les pido que reescriban algunos postits. Los objetos ayudan a todo esto, si uno los ha elegido conscientemente y están integrados en un diseño global. Aunque no funcionan sólos. Además de darles una función hay que poner energía para que sean usados de la forma que uno quiere. Finalmente, todos estos materiales hacen tangible el trabajo hecho durante la actividad. Todo esta a la vista y, por supuesto, se puede fotografiar como así hicieron los alumnos, los compañeros de trabajo que andaban por allí y los profesores de los alumnos que los acompañaban.

– No me parece lo más importante, pero un comentario sobre las soluciones propuestas. Con mucha precaución porque no se pueden tener buenas ideas en tan poco tiepo. La mayoría propone educar como remedio a los más diversos problemas. Otros plantean variaciones de las soluciones que usan (con) ellos: básicamente bloques parentales en los dispositivos. Algunos son capaces de ofrecer ideas interesantes que, si bien no son realizables o ya funcionan de una u otra manera, permiten iniciar la discusión y aportar ideas para que sea productiva. Por ejemplo, un grupo habla de un sistema de identificación basado en la huella dactilar que sea obligatorio para navegar por internet. Otro grupo, propone un pasaporte digital que tendría que tener cada persona y que usaría para conectarse, navegar, identificarse en bancos, tiendas online, etc. Otro grupo (tomando inspiración de los diseños basados en la economía del compartamiento) aporta como solución, para prevenir la adicción a las RRSS, un sistema de limitación del tiempo de uso que funcionaría de la siguiente forma. Cada minuto que uno pasa conectado se acumula en un contador. El dispositivo se bloquea por el mismo tiempo que uno ha pasado conectado. Así que el tiempo de bloqueo crece a medida que lo hace el tiempo uso. Si yo paso en una red social 1 hora. No podré volver a usarla hasta dentro de una hora. Este contador estaría siempre visible y haría que la gente pensara en el tiempo que lleva conectado y obligaría no estar conectado simplemente para pasar el tiempo.

Estoy satisfecho con esta primera experiencia. Los alumnos estuvieron centrados todo el tiempo y fueron capaces de completar el proceso. Los profesores se mostraron interesados en la idea y valoraron el tema y el enfoque. Creo que lo más valioso fue trabajar con un problema abierto, sin solución conocida, que sirvió como excusa para oír la voz de los alumnos y que ellos compartieran puntos de vista y experiencias y las contrastaran con sus compañeros. Los puntos clave son trabajar sobre un tema que les importa, sobre el que tienen una experiencia directa y plantear un conversación abierta sin respuestas establecidas ni impuestas y un buen diseño que soporte esa conversación, es decir, en el que todos participen y en el que se contrasten ideas y opiniones.

Y, por si te lo estás preguntando, los niños no usan facebook, ni twitter. Su red social es Instagram. Y me enteré de que exsite algo como ThisCrush y que, por supuesto, no siempre se usa para lanzar piropos.

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