Aprendizaje a lo largo de toda la vida e instituciones educativas

La economía del conocimiento supone un cambio de paradigma con un impacto notable en todas las instituciones sociales, especialmente en aquellas que realizan un trabajo intensivo con el conocimiento como por ejemplo las universidades. En este nuevo modelo económico, el motor del crecimiento es la innovación (aplicación del conocimiento) y la creatividad (producción de nuevo conocimiento). El aprendizaje a lo largo de toda la vida (lifelong learning -LLL) es clave para desarrollar las competencias y habilidades necesarias para la innovación y la creatividad. No es suficiente con una sociedad que dispone de espacios (instituciones) y momentos (momentos de la vida) para la enseñanza, sino que es necesario una sociedad del aprendizaje donde el LLL es la norma. Por otra lado el LLL es clave para preparar a la gente a entornos complejos y cambiantes.

Respecto a la visión de la educación en el paradigma industrial esto supone aceptar que:

  • el aprendizaje tiene lugar a lo largo de toda la vida (LLL)
  • cualquier persona se involucran en actividades de aprendizaje y con muy variados objetivos personales, sociales, culturales o económicos
  • el aprendizaje tiene lugar en diferentes espacios y contextos (formales, no formales e informales)

El aprendizaje, en este modelo, se artícula a través de 3 elementos principales:

  • Multiplicidad de espacios y contextos en los que el aprendizaje ocurre (hibrización)
  • Agencia de la persona que aprende en términos de motivación, autonomía, auto-regulación y auto-determinación de su proceso de aprendizaje.
  • Participación universal

Las instituciones educativas tradicionales pueden responder a estos ejes de la siguiente forma:

  • Multiplicidad de espacios: reconociendo y certificando experiencias de aprendizaje fuera de sus muros; organizando ecologías de aprendizaje que agrupen varios de estos espacios; flexibilizando sus requisitos de entrada y salida para ofrecer múltiples puntos de acceso, conexión y retorno. La institución educativa debe concebirse como un punto y un momento en la trayectoria de aprendizaje que se extiende a lo largo de toda la vida y se distribuye por una multitud de espacios.
  • Agencia. Diseñar experiencias y entornos de aprendizaje centradas en el alumno (en el aprendizaje, en las necesidades de múltiples públicos, apoyando las trayectorias de aprendizaje de las personas dentro y fuera de las instituciones; etc.).
  • Participación. Haciendo posible que cualquier persona independientemente de su edad, género, estatus social… pueda participar en diferentes experiencias educativas.

 

Algunas notas tras la lectura de:

Vasgas Tamez, Carlos. (2014). Lifelong Learning principles and higher education policies. Turning Journal of Higher Education, vol 2, No 1, 91-105

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